Importante Encuentro Internacional: RedCIUN y CEURI

Responsables de Relaciones Internacionales argentinos y españoles se reunieron en Córdoba. Datos relevantes, documentos y conclusiones de esta actividad organizada por RedCIUN.
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Los días 29 y 30 de abril de 2010 se llevó a cabo en la Universidad Nacional de Córdoba, el “Primer Encuentro de Vicerrectores y Responsables de Relaciones Internacionales de Universidades Españolas y Argentinas”.
Organizado conjuntamente por la Comisión Española de Universitaria de Relaciones Internacionales (CEURI); la Red de Cooperación Internacional de Universidades Nacionales (RedCIUN), de Argentina; el Programa de Promoción de la Universidad Argentina (PPUA), dependiente del Ministerio de Educación de Argentina y la Fundación Universidad.es, de España, el evento convocó a sesenta representantes de una treintena de universidades de ambos países.
Durante la mañana del 29, en la ceremonia de apertura, hicieron uso de la palabra la Rectora de la Universidad Nacional de Córdoba, Carolina Scotto; el Director del Programa de Promoción de la Universidad Argentina, Jorge Bragulat; y el Cónsul de España en Córdoba, Rafael Soriano Ortiz.
Posteriormente, se escucharon las presentaciones institucionales del PPUA y de Fundación Universidad.es, a cargo respectivamente de Jorge Bragulat y de Rafael Soriano Ortiz, en un panel coordinado por Laura Benedetti (Universidad Nacional del Sur).
La primera sesión de trabajo estuvo centrada en el análisis de los procesos de integración y convergencia en educación superior. Se presentaron ponencias de Dorothy Nelly (Universidad de Granada), sobre el Proceso de Bolonia; de Gabriela Siufi (Universidad Nacional de Jujuy), sobre el Espacio de Encuentro Latinoamericano y del Caribe en Educación Superior; y de Braulio Flores Morón (Universidad Pablo de Olavide), sobre el Espacio Iberoamericano del Conocimiento. El panel fue coordinado por Leonardo Drazic (Universidad Nacional de San Juan)
En la tarde del 29, la segunda sesión de trabajo tuvo como título “Cooperación Académica y Científica entre España y Argentina” y consistió en una mesa redonda coordinada por Laura Howard (Universidad de Cádiz) y en la cual expusieron José Luis Sebastián (Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España), Pablo Beneitone (Universidad Nacional de Lanús y Universidad de Deusto), Mariel Agnese (Universidad Nacional de Córdoba) y Javier Calviño Pazos (Oficina Técnica de Cooperación de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo).
Las actividades del primer día se completaron con una ronda de contactos bilaterales entre universidades de ambos países.
Ya el día 30 de abril, la tercera sesión de trabajo se dedicó al tema “Movilidad Estudiantil”. Julio Theiler (Universidad Nacional del Litoral) expuso la visión de las universidades argentinas y Natividad Juaneda (Universidad de las Islas Baleares) presentó el punto de vista de las españolas. La actividad fue coordinada por Rosario Berriel (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria).
La cuarta sesión de trabajo, sobre cooperación al desarrollo, fue facilitada por Fanny Barreto (Universidad Nacional de Formosa) y presentaron sus ponencias Jaime Cervera (Observatorio CRUE) y Julio Veglia (Universidad Nacional del Nodeste).
Posteriormente, y luego de la pausa del almuerzo, se realizó una nueva ronda de contactos bilaterales entre las universidades presentes.
Finalmente, durante el cierre del evento, se desarrolló un repaso de los principales conceptos y un rico debate e intercambio de ideas, co-coordinado por Helena Martínez (Universidad Politécnica de Catalunia, España) y Juan Luis Mérega (Universidad Nacional de Quilmes, Argentina).
Mérega, realizó una enumeración de los principales conceptos debatidos en el Encuentro. Entre otros puntos destacó:
* Los procesos de integración y convergencia en educación superior:
Un espacio europeo de educación superior consolidado, con importantes logros (la presencia del “ciudadano-estudiante europeo”) pero también con puntos a perfeccionar (tendencia a la tecnificación y burocratización). Un espacio latinoamericano y caribeño de educación superior que no termina de ponerse en marcha. En esta región se observa la ausencia de un actor (un organismo supranacional con suficiente consenso) capaz de liderar el proceso. Hubo y hay numerosas iniciativas, pero ninguna termina de afianzarse. Un espacio iberoamericano que hoy por hoy está aún en etapa de proyecto.
* La cooperación académica y científica entre España y Argentina: Goza de muy buena salud: mucha actividad, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Roles activos de la UE y de los gobiernos español y argentino. La beca como punto de inicio e incubadora de cooperaciones futuras.
* La movilidad de grado y posgrado: España, destino prioritario de los estudiantes argentinos.
Argentina, destino demandado por los estudiantes españoles. Importancia de nuevos tipos de movilidades, como por ejemplo las “verticales”, que involucran a más de dos países. Analizar la posibilidad de promover un esquema nuevo que promueva la movilidad estudiantil entre España y Argentina.
Dobles titulaciones y co-titulaciones.
* Cooperación Universitaria al Desarrollo: La cooperación al desarrollo como parte esencial del compromiso social de las universidades. Una universidad globalmente competitiva y localmente comprometida. Con la crisis del modelo tradicional de cooperación internacional (de arriba hacia abajo, paternalista), surge un nuevo modelo de cooperación: descentralizado, con presencia de múltiples actores, multidireccional. La cooperación triangular como oportunidad. La cooperación no como transferencia de recursos sino como generación de capacidades.
En síntesis: Necesidad de trascender la mera movilidad de estudiantes y docentes y lograr una efectiva institucionalización de los procesos de internacionalización: en cada universidad, en cada sistema, también en el espacio iberoamericano. Conceptualización de las universidades como piedra angular en el espacio hispano argentino.
Por su parte, Martínez leyó la siguiente intervención:
"Queridos colegas y amigos de las universidades argentinas y españolas, llegó el punto de recopilación final y quiero agradecer a la Universidad Nacional de Córdoba la excelente labor de organización de este encuentro y a todos los asistentes su interés en esta jornada bilateral que se inició en su programación hace ya siete meses con muchos interrogantes sobre la capacidad de convocatoria y la posibilidad real de asistencia, aunque nos animaba el interés y la motivación por recuperar el pulso de una cooperación que tuvo mejores momentos que los actuales.
Sinceramente, considero que después de dos días de exposiciones y debates ha quedado manifiesto que no sólo era posible sino que era necesario este encuentro en el que nos vamos todos con una fotografía más clara de lo que está pasando en la cooperación académica entre ambos países y con una idea más precisa de hacia dónde debemos ir.
Nos vamos también con muchas caras detrás de muchos nombres que conocíamos solamente de leer en correos, cartas o documentos varios y partimos, como no, habiendo reforzado relaciones o amistades ya existentes desde hace tiempo y, todo eso, sabemos que facilita mucho nuestro trabajo.
Marchamos conociendo los últimos instrumentos que han puesto en marcha ambos Ministerios para reforzar la visibilidad y la promoción de ambos sistemas universitarios.
Hemos recorrido el panorama, más ordenado pero de resultados todavía inciertos, de la educación superior europea tras el proceso de Bolonia y se nos ha mostrado el escenario que forma el Espacio Iberoamericano del conocimiento como una superestructura de iniciativas llevadas a cabo a lo largo del tiempo con alto grado de descoordinación y multiplicidad de agentes que no comparten ni un diagnóstico, ni unos objetivos, ni unas estrategias.
La cooperación académica existe, como hemos visto, es amplia, pero, también lo sabemos, su potencialidad es mucho mayor que los resultados hasta ahora obtenidos. Nos faltan herramientas: por supuesto, la financiación es escasa, la articulación institucional de las iniciativas casi inexistente, los instrumentos necesitan ser renovados y, además, estables, son necesarias alianzas estratégicas sólidas que añadan valor a las actividades que se realizan y así podríamos continuar repitiendo lo que aquí se ha ido reiterando.
Hemos detectado también oportunidades en el contexto actual: nacen nuevas herramientas, el conocimiento de los sistemas universitarios es amplio y partimos de una importante base de trabajo realizada y de un alto interés por la cooperación bilateral manifestado, según las distintas cifras que hemos ido viendo, por ambos países. Faltan políticas gubernamentales que sustenten estas voluntades y refuercen e incrementen las actividades que se pueden desarrollar.
El flujo de estudiantes dista mucho de ser satisfactorio teniendo en cuenta que hay una alta demanda de plazas no cubierta, principalmente por falta de financiación. Aquí los escollos, más allá del económico, no son relevantes, por lo que debemos seguir explorando fórmulas que avancen en los esquemas clásicos de movilidad y den un paso hacia la elaboración de dobles titulaciones o de titulaciones conjuntas que añadan valor y agreguen compromiso institucional. Se ha demostrado que, ante la falta de programas articulados, las universidades han sido capaces de armar programas bilateralmente o a través de las redes a las que pertenecen. Una vez más, con algunas experiencias piloto que demuestren la viabilidad del tema, hemos de dar un paso adelante y avanzarnos demostrando que se hace camino al andar.
En cuanto a la cooperación para el desarrollo, la trayectoria recorrida da pie a pensar que, partiendo de esa experiencia, hay que articular nuevos esquemas de cooperación a través de la comisión mixta de ambos países donde se formulen y prioricen los proyectos futuros. La triangulación con terceros países receptores de cooperación para el desarrollo parece la vía más prometedora y, a la vez, innovadora para seguir adelante.
Hemos coincidido en estos días en que hace tiempo que ya pasamos las universidades de la etapa de las relaciones internacionales donde estábamos todos conociéndonos, ensayando esquemas de movilidad y firmando convenios, la mayoría de ellos estériles, a la fase de internacionalización de las instituciones, momento en el que estamos ahora y en el que la internacionalización ha pasado a ser una cuestión de máxima priorización en la estrategia de la institución. Todos los aspectos que hemos abordado estos días forman parte de esta estrategia internacional institucional. Todos y cada uno de ellos la complementan (con algunas actividades más que no hemos tenido tiempo aquí de abordar) y todos le dan visibilidad e integridad.
Nos queda mucho trabajo pendiente. Nos hace falta, como redes, conocernos más y mejor, debemos abordar conjuntamente temas de estrategia, de formación, de capacitación, de intercambio de experiencias, de explicación de prácticas, buenas y malas –que de todo y de todos se aprende-. Este encuentro nos ha quedado corto, a pesar de lo intenso y provechoso que ha sido.
Por todo ello, hemos de ser ambiciosos, además de optimistas, y resaltar que hemos llegado al punto de recopilación, como decía al principio, pero éste no es más que un punto y seguido.
Nos vamos con la seguridad y con el compromiso del empeño en el refuerzo de nuestras relaciones. Muestra de esa voluntad de continuar desde hoy con la labor iniciada es la redacción de unas conclusiones fruto de estas jornadas con unos compromisos concretos que suscribiremos, publicaremos y elevaremos a nuestras respectivas autoridades para que quede constancia de nuestro posicionamiento y sirva para incidir en los puntos más candentes y más necesitados de empuje político.
Nos vamos con la tranquilidad del trabajo cumplido pero con la cartera llena de deberes.
Muchas gracias."
Al final del encuentro, los participantes aprobaron un documento final. El cierre del evento estuvo a cargo de Roxana Patiño, de la Universidad Nacional de Córdoba.
Tanto las presentaciones de los ponentes como el documento final están disponibles AQUÍ.